miércoles, 5 de octubre de 2011

SALVACIÓN ("Soy Salvo" dice el Protestante. ¿Soy Salvo?).

Como el tema parece acusación católica desde un prejuicio, desconocimiento o malentendido para que no haya acusación de falso argumento, se citará el tema desde dos fuentes protestantes evangélicas:
¡Puedes estar seguro! ¿Está seguro que va para el cielo? Si usted es como la mayoría de la gente, dudará al decir que “sí.” Pensando que es presunción. Pero en realidad, ¿puede alguien estar seguro? Bien, la Biblia tiene buenas noticias para usted. Si puede estar seguro. La verdad es que Dios quiere que esté seguro. Y no es tan complicado como piensa. http://www.faithalone.org/seguro.html

Muchos enseñan hoy día que es difícil ser salvo y que debes hacer méritos propios para “ganarte el cielo”, pero la Biblia dice todo lo contrario. Debes ser humilde, reconociendo ante Dios tu culpabilidad al ver que has pecado, y mucho, ofendiéndole personalmente. La bondad de Dios te lleva al arrepentimiento (confiesa los pecados y decide apartarte de ellos) y a confiar en Jesucristo como tu Señor y Salvador. ¿Quién se lleva TODA la Gloria por salvar a un pecador? Sólo Jesucristo. No dependas de tu buen comportamiento para ganarte el Cielo. http://queeslasalvacion.com/que-es-la-salvacion/

El argumento protestante es claro, una presentación de una necesidad exclusiva de la fe ardiente en Cristo para asegurarse la salvación personal, reconociendose un pecador incapaz del bien. Alguno dirá que esto no es así. Pues basta hacerle la pregunta ¿eres salvo? para ver la inequívoca respuesta.

Tal respuesta deja por fuera de la vida del cristiano al instante la Esperanza, una de las virtudes teologales que junto con la Fe y la Caridad mencionadas por San Pablo (1 Corintios 13, 13). Si ya "soy salvo y para siempre" ¿qué significado tiene la Esperanza?
Este tema, común a casi todo el protestantismo, entra directamente a rayar en el plano de la Soberbia, primero de los pecados cometidos por el hombre. Solo de esta se desprende la presunción de la garantía de la salvación, que pretende hacerse juicio propio cuando la escritura es clara en mostrar que el juicio corresponde solo a Dios.
Varias citas fuera de contexto pretenden explicar la doctrina de la salvación por la fe solamente. Estas son Romanos 4 / Romanos 10,9 / Juan 3:16 Por favor revisarlas para familiarizarse con ellas pues jamás escapan una o todas a cualquier discusión con un protestante.
Pero es fácil que mirar al revisar las escrituras en contexto y no solo en citas ailadas se puede ver que la seguridad de la salvación y la idea de ya ser salvo no estaban en la mente de los escritores sagrados. Por el contrario, reafirman repetidamente que el juicio personal solo corresponde a Dios:
"Sino que castigo mi cuerpo y lo esclavizo; No sea que, habiendo predicado a los demás, yo mismo resulte descalificado." 1 Corintios 9,27

"Pues aunque de nada me acusa la conciencia, no por esto estoy justificado. El que me juzga es el Señor ." 1 Corintios 4,4

" Trabajad con temor y temblor por vuestra salvación." Filipenses 2,12

"Mira que Dios es al mismo tiempo bondadoso y severo. Fue severo con los que cayeron y le desobedecieron; y es bondadoso contigo, si no te apartas de su benevolencia, porque si te apartas, también a ti te cortará." Romanos 11,22

"Si en alguna manera llegase a la resurrección de los muertos. No que lo haya ya alcanzado, ni que ya sea perfecto, mas prosigo para ver si alcanzo aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está adelante, " Filipenses. 3, 11-13

Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad. Hebreos 2,1-4

Así que cada uno de nosotros habra de dar cuentas de sí a Dios. Romanos 14,12

Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo. 2 Corintios 5,10

"Y si invocáis como Padre a aquel que imparcialmente juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor durante el tiempo de vuestra peregrinación" 2 Pedro 1,17

Después de leer todo esto, ¿ puede pensarse realmente que la acusación hecha a la Iglesia Católica como que se opone a la Sagrada Escritura cuando predica con fuerza la necesidad del bien obrar y la no seguridad de la salvación por la fe?
"No todo el que me diga: ‘Señor, Señor', entrará en el Reino de los Cielos , sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Muchos me diràn en aquel dìa: ¡Señor, Señor!, ¿no profetizamos en tu nombre, y en nombre tuyo arrojamos los demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Yo entonces les dirè: Nunca os conocì; apartaos de mì, obradores de iniquidad" Mateo 7,21-23

"(...) Y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos." Él le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No dirás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.'" Mateo 19, 17-19

Pero que el lector crítico compare esto con las enseñanzas del fundador del Protestantismo, Martín Lutero de cuyas doctrinas muchos pretenden excluirse y hacerse pasar por de otra corriente:
"Sé un pecador y peca valientemente, pero cree y alégrate en Cristo con más valentía... Ningún pecado nos separará del Cordero, aunque forniquemos y matemos mil veces al día ." Martín Lutero, carta a Melanchthon, 1521

¿De verdad suena esto como algo que tan siquiera haya querido insinuar Jesucristo?

Ciertamente no. Y pues de ese pensar se deriva toda la doctrina de la garantía de la salvación por la fe. Salta inmediatamente a la vista que quien tal cosa afirma, su juicio antepone al de Dios.
Un verdadero católico no vive en "permanente angustia por su salvación", como puede leerse en varios sitios evangélicos. No dudamos de la redención de Cristo, pero nos conducimos alertas como San Pablo de no perder, por nuestra concupiscencia, el premio prometido según las promesas divinas y poder pasar por la puerta estrecha (Mateo 7,13). Los católicos tenemos fe en Cristo Jesús, esperanza que se apoya en las promesas divinas que se derivan de la misericordia, la fidelidad y el auxilio de Dios, y la caridad que, como el mismo apostol Santiago nos enseña, demuestran la eficacia de nuestra fe. (No te vayas sin leer acá Santiago 2 desde la misma fuente protestante)

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